miércoles

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A mi ventana llegan las palabras de esas personas
Que a veces quiero ver solo como rostros de oscuridad
Que quisieran permitirme un segundo en su locura
A mis oídos a veces también llegas
A mis dedos llega el frio de la calle
Buscado calor para robarlo
Ojala mi corazón
Sea lo último que encuentre

A veces veo como las sombras se van
Otras veces solo las veo bailar
Contemplo aquellos sombríos momentos
Que todo el mundo deja a un lado
Y me escucho estas palabras casi repetidas

Deserto como lo hace el universo del pensamiento
Para evitar ser descubierto por cualquiera
Pero yo busco un lugar más digno de mí
Y ni de cualquiera ni de todos
Porque allí y desde allí podrán pensarnos menos
Entendernos más y desconocernos mejor
Un lugar tan digno será de tanto fuego también
No por pecado más bien por pación