En ocasiones
oculto el dolor en la tristeza
para apagar un instante candente
sierro mis ojos y
continúa flotando
en el espacio oscuro de mi mente
aquella ingenuidad que sin saberlo me molesta.
Ver como en ocasiones
reprimir es un error de la finita creatividad
Como olvide que a la belleza
hay que pintarla y
a la tristeza degradarla en un instante de llanto
Peleando por quedarse
aquel cuadro lucha intenta tomar vida y
volverse tormento,
aquel instante de vida que sólo recuerdo
deseo lanzarlo fuera,
fuera del pensamiento y el recuerdo.
Esa tu belleza la pinte y
encerré en un cuadro,
fue ver que sus esquinas me asían el mismo daño,
para ocasionar en este ciclo de segundos
una vinagre ternura,
dándose a conocer como rocío.
Al verlas en mis dedos
no queda más que aceptar el olvido
cuando recordaba como dueles...