domingo

No debo amarte


Ahora un amanecer no tiene sentido,

Ya todo es igual
Canten o no las aves
Solo tiene valor para mí una lágrima,
No soporto verme llorar,
Lleno de odio
Por matar lo único que me dejas,
El rencor  de heridas  nunca hechas
En un lugar de mi conciencia;
Pequeña mía, olvidas tu alma
Por  ser  condena,
Y no vuelas a voluntad propia
Todo el entorno se degrada en un llanto
Uno mío o uno tuyo
No hay naturaleza en nuestro dolor
El firmamento sangra y, mi piel es sombra
Tu dermis en alaridos mientras arpan el aire
Que tirita mi corazón
Eres más fuerte que mi soledad
Ahora tan predecible como una estación
Eres de mi corazón aunque no te quiera
Lagrima de fuego, sangre en ceniza
Me dejas sin cuerpo en una noche limpia y azul
Una estrella hizo implosión cuando te dije amor