Te vi venir a mí y,
Un golpe de paz sentí dentro del alma,
Serenando todas mis penas atadas,
Se rompieron y esfumaron por si solas,
Dada la duda, dada la solución y,
Fuimos por un camino de luz
Hecho por el ser que somos,
Perdido en el magdalena de tus ojos,
Los velos que usa en su armoniosa canción
Han cegado mis ojos por completo,
Tomados de la mano,
Hasta estar caminando al infinito, y
Al final el sueño nos tiene juntos
En aquel tranquilo bosque,
Ese lugar, apacible
Ambiente fresco de ilusión y brisa
Nuestras risas,
Son como carcajadas en la lluvia,
La borrasca es una canción sublime
Que se detiene en la laguna
Donde mi reflejo eres tú